La reciente confirmación de la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ha marcado un hito en la historia política y judicial de Argentina. Este fallo, emitido el 10 de junio de 2025, ademas deberá devolver al estado nacional 84.835.227.378 pesos. Esto ha generado un profundo impacto en el panorama político del país, especialmente en el seno del peronismo, y ha reavivado el debate sobre la justicia y la persecución política en nuestro Pais.
La condena se basa en la causa conocida como «Vialidad», que investiga la adjudicación irregular de obras públicas en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015. Se determinó que Fernández de Kirchner, en su calidad de Presidente, favoreció al empresario Lázaro Báez, otorgándole contratos millonarios para la construcción de rutas y otras infraestructuras. El Tribunal Oral Federal 2 concluyó que existió una maniobra fraudulenta que perjudicó de manera trascendente a las cuentas del Estado nacional. La Cámara Federal de Casación Penal ratificó esta condena en noviembre de 2024, y la Corte Suprema la dejó firme ayer.
El fallo ha sacudido el panorama político argentino. El peronismo, principal fuerza opositora al gobierno de Javier Milei, se encuentra dividido. Por un lado, sectores que consideran la condena como una persecución política impulsada por «poderes económicos» ; por otro, aquellos que reconocen la gravedad de los hechos y abogan por una renovación interna. Un dato no menor, la condena también ha tenido repercusiones en la estrategia electoral, ya que Fernández de Kirchner no podrá presentarse como candidata en las elecciones legislativas de octubre de 2025. En las calles, se han registrado manifestaciones tanto a favor como en contra del fallo. Los seguidores de la exmandataria expresan su apoyo, mientras que sectores opositores celebran la decisión judicial. La polarización política se ha intensificado, reflejando la profunda división que caracteriza a la sociedad argentina en torno a este caso.

Paralelamente, Lázaro Báez, empresario santacruceño y principal implicado en la causa Vialidad, ha experimentado un giro en su situación judicial. Tras permanecer en prisión preventiva desde 2016, en julio de 2024 la Cámara de Casación Penal le concedió el arresto domiciliario, permitiéndole cumplir su condena en su residencia en la provincia de Santa Cruz, cerca de su familia. Sin embargo, en junio de 2025, el Tribunal Oral Federal 4 ordenó su traslado a una cárcel común, revocando el beneficio de la prisión domiciliaria. Esta decisión se fundamenta en la necesidad de garantizar el cumplimiento efectivo de la pena y evitar posibles riesgos de fuga o entorpecimiento de la investigación .
La detención de Cristina Fernández de Kirchner y la situación judicial de Lázaro Báez marcan un punto de inflexión en la historia reciente de Argentina. Ambos casos reflejan las complejidades y desafíos que enfrenta el sistema judicial argentino al tratar con figuras políticas de alto perfil. Mientras el país avanza hacia las elecciones legislativas de octubre de 2025, la resolución de estos casos será un factor determinante en el rumbo político y social de la nación.
JCF. Para El Portal Noticias











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