El estudio, realizado en el Instituto Médico Forense, determinó que sufrió una muerte extremadamente violenta, con múltiples heridas punzocortantes y cortantes en distintas partes del cuerpo —entre ellas, la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas—. Algunas de esas lesiones fueron provocadas cuando todavía estaba con vida.
Además, presentaba lesiones defensivas y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda, según confiaron fuentes judiciales. El informe forense precisó que las heridas encontradas en uno de los antebrazos eran compatibles con maniobras de lucha o defensa. Por la cantidad y las características de las lesiones se infiere que podrían haberse utilizado varias armas, aunque todavía no se estableció cuántas ni de qué tipo.

Debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo no se logró determinar si fue víctima de una agresión sexual, pero, aun así, “mediante modernos procedimientos” se buscará establecer marcadores biológicos y material genético que permita vincular a los posibles autores con el crimen, indicaron las mismas fuentes. Tampoco se estableció con precisión la fecha de la muerte. Por ese motivo, el IMF solicitó la colaboración de especialistas de Córdoba para realizar estudios entomológicos, que podrían aportar mayor exactitud sobre el momento del fallecimiento. En paralelo, el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) colabora con los análisis genéticos pendientes. “Fue un acto de absoluto salvajismo”, dijo el abogado de la familia de Nancy Godoy tras conocer los resultados de la autopsia, “Para que el equipo médico forense diga ‘en los tantos años de trabajo nunca tuvimos un hecho como este’, imagínese los datos que nos han contado”, afirmó el dr. Sergio Briend , visiblemente afectado.
La familia de Godoy fue la primera en conocer los resultados de la autopsia, antes de su difusión pública. Para ello, los familiares fueron citados a las 18.30 en la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas, ubicada en Belgrano al 100, en Esquina. Cerca de ese horario se vio llegar a los tres hijos de la docente —Sebastián, Adán y José—, junto a su nuera Alejandra y al abogado Sergio Briend. Su marido, Martín, no asistió debido al profundo estado de conmoción en el que quedó tras el hallazgo del cuerpo. Mientras los familiares ingresaban a la sede judicial, vecinos y allegados se congregaron en la puerta para acompañarlos y aguardar las novedades.
La docente fue vista por última vez el 7 de octubre. Ocho días después, sus hijos denunciaron la desaparición y comenzó una exhaustiva investigación que derivó en 5 detenciones. La causa está a cargo de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina, quienes sostienen como principal hipótesis que la docente fue víctima de un femicidio.

En el expediente hay cinco personas detenidas. Ireneo Felipe Zarza, capataz de la estancia El Curupí, Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas están imputados como coautores de femicidio. Por su parte, Rosa Leguizamón, quien alojaba a Godoy durante sus jornadas de trabajo en la escuela rural, está acusada como coautora de homicidio simple. El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural imputado por falso testimonio. Todos cumplen prision preventiva._
JR. y JCF. Para El Portal Noticias Info: Infobae

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